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Pautas para ayudar a tu hija/o a socializar (2 de 2)

Explicábamos la semana que socializar es es aprender a convivir, iniciar, mantener y terminar una conversación, escuchar, decir no, expresar emociones, resolver conflictos que puedan surgir, crear y mantener relaciones sociales positivas con las personas que les rodean, familia, colegio y sociedad.

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Pautas para ayudar a tu hija/o a socializar (1 de 2)

Los humanos somos seres sociales, pero nos incorporamos a la sociedad de niños. Y aún tratándose de algo natural, no faltan los padres que reciben mensajes del tipo «tu hija necesita aprender a estar con los demás» o «sería buenos que tu hijo entrenase sus habilidades sociales». Veamos exactamente qué se refieren, y de qué manera podemos ayudar a nuestras/os hijas/os a socializar.

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Comerse los mocos es bueno para la salud

Una costumbres muy arraigadas en los niños –y en no pocos adultos– es la de hurgarse la nariz, extraer mocos y comérselos. Asociado siempre a una costumbre negativa, tratamos de educar a nuestros hijos para que no lo hagan. Pero recientes estudios muestran que comerse los mocos es aparentemente bueno para los dientes y el estómago.

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3-4 años: malcriados a nuestro pesar (2ª parte)

Tener unos límites no significa estar diciendo “no” a cada petición del niño. Es incluso beneficioso romper alguna norma de vez en cuando. “Desconsentir” es posible, aunque no de la noche a la mañana. Y no desesperéis: de seis meses a un año, e incluso antes, el malcriado comienza a comportarse mejor.

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3-4 años: malcriados a nuestro pesar (1ª parte)

Si no consigue lo que desea por las buenas, lo intenta por las malas. Alrededor de los 3-4 años todo lo que sabe es “quiero eso y lo quiero ahora”, pero debemos enseñar al potencial malcriado dónde están los límites. Y no olvidar que si establecemos metas razonables para ellos, y mantenemos cierta disciplina, no debemos preocuparnos estar consintiéndoles cada vez que cedamos en algo.

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