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Pautas para que las/os hijas/os aprendan a ordenar

Se trata de niños, y ya sabemos que su idea del orden es bastante distinta a la nuestra. Tratar de inculcar en los pequeños el hábito de ordenar puede parecer una tarea titánica: brazos y piernas de muñecos por los rincones, piezas de puzzles incompletos en lugares insospechados, trozos de juguetes bajo sofás y sillones… Algunas pautas al respecto pueden echarnos una mano.

Como padres, intentamos que nuestros hijos se formen con valores positivos. Existen ciertas cualidades o actitudes que determinarán su personalidad. Entre ellas, podríamos destacar el ordenar, pues hace que nuestras/os pequeñas/os se enfrenten mejor al mundo real: una vida ordenada siempre facilita las cosas.

Ordenar no es una obligación

Pero tampoco hay que obsesionarse y sacar las cosas de quicio: recoger la habitación cuando ya están agotados y a punto de bañarse, cenar e irse a dormir; retirarlo todo y ponerlo de cualquier manera con tal de que no esté a la vista; guardar en los cajones ropa sucia o en la caja de los juguetes cosas rotas… Para tener éxito al enseñar a nuestras/os hijas/os a ordenar conviene no obsesionarse, y hacérselo ver como algo que resulta enriquecedor en sí mismo, no como una obligación sin sentido.

Quizá vengan bien algunos trucos para enseñarles a ordenar. Y es que, en ocasiones, los padres tendemos a recoger sus juguetes pues pensamos que aún son pequeños. Sin embargo, al realizar esta acción, se acostumbran a esta situación; y más adelante, durante la preadolescencia, será más difícil conseguir que el ordenar se vuelva una costumbre.

Es importante demostrarles que, como miembros de la familia que son, cada uno tiene una serie de tareas que cumplir. Una de ellas es ordenar su cuarto; cada uno, el suyo. Ordenar no es una tarea gratificante, pero es una necesidad para la convivencia de la familia. Por eso, en un principio los padres puedes ayudar a buscar o guardar algunos juguetes con el niño y poco a poco lograrán que los niños lo hagan por sí mismos.

Consejos para enseñarles a ordenar

He aquí una pequeña lista de consejos para enseñar a vuestras/os hijas/os a ordenar:

  1. Tener acceso a las cosas que debe ordenar: para que el niño pueda organizar sus cosas, el espacio debe ser accesible para él, que esté a su alcance. Debemos colocar todo a una altura considerable respecto al niño: estanterías, perchas, cajones… De esta forma aunque al principio tengamos que enseñarles qué va en cada espacio y supervisarlo, al cabo de un tiempo podrán hacerlo ellos solos.
  2. Involucrarlos en las tareas domésticas: para que nuestros hijos sean responsables debemos otorgarles esa responsabilidad. No valen las excusas de “desordena más que ordena” o “yo tardo menos tiempo”. Debemos ser pacientes y dejar que el niño se involucre en las tareas de la familia, así se sentirá unido a ellas. Estas tareas como es obvio estarán ligadas a su edad: recoger la mesa, hacer la cama, lavarse los dientes…
  3. Conviértelo en un juego: la tarea le resultará más amena si lo entiende como una forma de divertirse. Podéis establecer un minuto a ver quién recoge más juguetes o inventar canciones divertidas que puedan asociarse a estas tareas.
  4. Busca un orden lógico: darle sentido a la tarea de ordenar es fundamental. Reservar un espacio para cada cosa les ayudará a entender el sentido de esta tarea. Por ejemplo, en una estantería irán los libros, en otra los juegos de mesa, un cajón para los peluches… Incluso puedes pintar cada cajón de un color diferente o pegar en cada uno de ellos una etiqueta con el dibujo de las cosas a las que está destinado.
  5. Predicar con el ejemplo: para los más pequeños somos un modelo de conducta, todo lo que ven en nosotros lo repetirán después ellos. Debemos mostrarle como nosotros hacemos la cama, nos lavamos los dientes o incluso recogemos la cocina para que así ellos lo interioricen. Hagamos de ese orden algo lógico, reservar un espacio para cada cosa: en un lado los libros, en otro los juegos de mesa, en otro los peluches, etcétera.

Su idea del orden

Al tratarse de niñas/os, su idea del orden será bastante distinta a la nuestra, por lo que no tiene sentido que nos pasemos el día intentando que su cuarto esté impecable. Es un gran logro si el niño no deja los juguetes por el suelo, la ropa en el baño, ni los cuentos por la cama. Es importante ser muy concreto con las indicaciones, frases como «ordena tu cuarto» son muy poco precisas. «Guarda las muñecas en la caja» es una frase mucho más precisa que denota exactamente lo que esperas de él.

Hasta los 7 u 8 años tendrás que echarle una mano siempre que, después de jugar, llegue el “difícil” momento de recoger. Esto no significa que él mire lo bien que lo recoges todo, sino que coloquéis las cosas juntos, jugando.

No le pidáis que recoja cada juguete antes de sacar otro. Es normal que juegue en desorden, con todo a la vez, y que mientras desarma un coche quiera tener a mano sus cromos, sus pinturas y un puzzle. Necesita sentirse libre en sus actividades. Y no pasa nada si la casita de muñecas se queda montada en un rincón, para que al día siguiente pueda seguir disfrutando de ella.

Y por último, no le pidáis que recoja si están empezando sus dibujos favoritos en la tele, porque lo hará a desgana, deprisa y de mala manera. Es preferible que se comprometa de hacerlo después, pues lo hará mejor y con más ganas si esperamos a que los vea.

Publicado en Conducta infantil.

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