¡No sin mi prima/o!

A menudo tendemos a darle un gran valor –porque lo tiene– a la relación de un/a niño/a con sus hermanos o con sus amigos, pero olvidamos en no pocas ocasiones la importancia que juegan las/os primas/os en el aprendizaje y desarrollo de nuestros hijos. Un estupendo artículo de GuiaInfantil pone de manifiesto un decálogo de razones por las que una relación estrecha entre descendientes de hermanos es tan enriquecedora.
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5-6 años: De repente se vuelven pudorosos (2 de 2)

Explicábamos la semana pasada cómo, de repente, a partir de los 5 ó 6 años, nuestras/os hijas/os se vuelven pudorosas/os. Y enúmerábamos los motivos y las causas de que, de forma inopinada, les da vergüenza que sus madres y padres les veamos desnudos. Los psiquiatras infantiles aseguran que no hay de qué preocuparse, puesto que tarde o temprano todos los niños pasan por esta fase: se vuelven pudorosos; algunos incluso en una edad muy temprana. Veamos pués cómo reaccionar ante esta nueva etapa de su desarrollo.

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5-6 años: De repente se vuelven pudorosos (1 de 2)

¿Por qué de repente a nuestras/os hijas/os les da vergüenza que les veamos desnudos? Al decir de los psiquiatras infantiles tarde o temprano todos los niños pasan por esta fase: se vuelven pudorosos, algunos ya en una edad muy temprana. ¿Cómo debemos reaccionar?

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Los ‘selfies’, ¿culpables de los piojos en los adolescentes?

¿Serán los ‘selfies’ culpables de los piojos entre nuestros adolescentes? Un estudio holandés asegura que la cercanía de las cabezas de los alumnos, en los autoretratos, incrementa el contagio de pediculosis en época de clases.¿ Cómo podemos evitar un problema que nos afecta también a los adultos? Contratando un servicio profesional como el que prestamos en Bye Piojito.
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3-4 años: evitemos que sean unos ‘malcriados’

Si no consiguen lo que desean por las buenas, lo intentan por las malas. A esta edad todo lo que saben es “quiero eso y lo quiero ahora”, pero debemos enseñarles dónde están los límites, y evitar que sean unos ‘malcriados’ ¿Negociar con ellos? Sí, pero ha de ser el adulto y no el niño quien ponga las condiciones. Les estaremos enseñando no sólo que hay unas normas, sino que estas no son totalmente rígidas.
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